Tengo en mi vida un maestro del alma, es noble y honesto.
Con bigote y con canas, lo veo en cada cigarro y en el espejo de mi casa.
Un nudo muy grande que lleva su nombre, se forma en mi pecho si pienso en su marcha; el pasado me dice que me cuida y me enseña, el presente me muestra que me apoya y me ama, y tan solo sus ojos me apaciguan y calman.
Si pienso en él sonrío, quiero contarle qué me ha pasado, y darle las gracias por como ha formado esta familia, por lo que me ha enseñado.
No encuentro palabras que lo puedan definir, ni siquiera estoy inspirada, pero deseaba compartir lo orgullosa que estoy de mi amigo, mi ídolo, mi amor , mi padre. Cuando se enfada intimida pero luego no es nada, si le pongo ojitos una sonrisa se le escapa, si está triste no llora pero conmigo lo habla, y si tiene miedo lo esconde pero le abrazo y se le pasa... Tranquilo mi vida que aquí está tu niña que sigue tu ejemplo humor y de forma de vida, porque eres tan grande que me haces crecer.
Él... no. ÉL

Wau,la primera lagrimilla me ha salio con fuerza al leerlo
ResponderEliminarGrandes palabrasde una gran hija a un gran padre.
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