Despertó al amanecer y sin entender por qué decidió quererse.
Al respirar ante el espejo y esperar a ver su reflejo después del vaho de su aliento,decidió quererse.
Se puso ese vestido que aún tenía la etiqueta, bailó descalza y despeinada... Decidió quererse.
Salió a la calle solo con el maquillaje de su sonrisa, empujada por el sudor de su cuerpo y decidió quererse.
Alzaba los brazos convirtiéndolos en alas majestuosas y volaba con los pies en el suelo, decidió quererse.
No había demonios ni sombras a su alrededor, todo era de color, inundada de luz decidió quererse.
Sin buscar nada encontró un desvío que la llevó a la más absoluta felicidad, porque por fin decidió quererse.
